
Las primeras transformaciones de la savia de HEVEA se realizaron en 1928, gracias a la vulcanización inventada por Mr Charles Goodyear.
El caucho utilizado por Vulli proviene del HEVEA, que crece en Malasia. De estos millones de HEVEA, se saca cada mañana, antes del calor de día, la savia del árbol, una leche fluida que proviene de células situadas bajo la corteza. Esta savia se llama el "látex". El látex es natural, flexible, impermeable, aislante y agradable en cuanto a su tacto y olor.
Vulli, gracias a un procedimiento particular y una técnica llamada de roto moldeado, calienta esta savia (látex), y después de 14 operaciones manuales, consigue esta pequeña maravilla llamada " Sophie la jirafa ".
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